Hace un año dije que te tenía mucha fé y esperaba que no me defraudaras, y no lo hiciste. Hoy en tu último día puedo afirmar que éste fue el MEJOR de mis pocos años.
Me despido y una vez más te agradezco a vos 2010 y a todas las personas que formaron parte de este año increible.
Ahora puedo decir:
Sr. 2011, le tengo TODA la fé.